miércoles, 4 de junio de 2014






TOMA DE DECISIONES IMPORTANTES EN LA VIDA QUE HAN CAMBIADO MI VIDA EN ALGO POSITIVO.

En la vida de todo ser humano está llena a lo largo y ancho de diferentes hechos que por algún motivo han perjudicado nuestra vida o por el contrario la han cambiado radicalmente para bien. Es parte de la naturaleza humana estar sometido a diferentes cambios y situaciones.
Tanto es así, que si hacemos una retrospectiva concienzuda de lo que ha sido nuestra vida desde que nacemos hasta la presente fecha, no tendríamos tiempo de redactar tantos casos, anécdotas. Circunstancias que han enmarcado nuestra vida.
Hay momentos que me pongo a pensar seriamente si en verdad, a estas alturas del partido en el minuto 95 del segundo tiempo, y sin más prorroga, analizo si en verdad mi vocación es ser policía, y por más que pienso, siempre me surge la duda, de que no, como también que sí.  ¿Acaso fue acertada mi decisión de haber hecho un curso en ese entonces ´para ser policía? Pues mi querido amigo lector, le informo que tengo 20 años en la institución, y aun no estoy seguro.
Ha trascurrido el tiempo, y me ha pasado de todo, tantas cosas buenas como cosas malas pero en este trajinar por la vida, todo  se convierte en un aprendizaje y yo seré un alumno eterno, de las enseñanzas de la vida.
Esta introducción a este texto es una muy buena pregunta? la toma de decisión que tuve al hacerme policía. Fue positiva y cambio mi vida?   Totalmente o en parte?
Empiezo con una anécdota de mi vida, que comenzó hace 18 años atrás. Fue en el año 95, un muchacho lleno de sueños, ambiciones, proyectos, en pocas palabras un soñador. Un buen día se me ocurre estudiar para ser para ese entonces PTJ, hoy día CICPC, las oportunidades de aquel entonces eran difíciles para un muchacho carente de recursos económicos, y de cierta forma sin padres que alentaran mi deseo.
 Mas sin embargo logre reunir algún dinerito, e irme a caracas a averiguar cómo ere el proceso de selección, recordar que en ese tiempo el internet no existía y si existía yo no sabía, pero si había una guía que daban en los liceos cuando uno estaba en quinto año con todas las carreras ofertas por las diferentes universidades del país.  Contra todo pronóstico partí rumbo a caracas y llegue al denominado INSTITUTO UNIVERSITARIO DE LA POLICIA CIENTIFICA (IUPOLC) me dieron la información necesaria, y retorno a mi ciudad querida Mérida, el destino se confabulo en mi contra para hacerme una zancadilla, sorpresa mi novia estaba embarazada, yo no tenía trabajo era un mantenido de unas tías, no tenía un oficio el cual me sirviera de colchón para alivianar mi caída al mundo de la realidad de la vida y de las responsabilidades.
Era un tremendo problema, mi futura carrera estaba en juego, pero una mujer y un hijo también, que hacia? Me marchaba a caracas a aventurar a estudiar para PTJ con una beca de 300 bs de antes, o me enfrentaba a velar por el hijo que venía en camino y por una mujer que requería de mi responsabilidad como hombre.
La decisión fue difícil, luego de profundos análisis como diría un triste celebre expresidente venezolano, tome la decisión de quedarme en Mérida y guapear con ganas para formar un hogar, esta decisión la tome cuando sopese la situación y me hice una pregunta sería quizás la más seria de mi vida. ¿ acaso quiero yo, que mi hijo pase por lo que yo he pasado, que no tenga a sus padres a su lado para velar por su educación, y felicidad, o repetiría mi historia de darle a mi hijo lo que yo no tuve? La respuesta surgió de inmediato, quiero formar una familia y darle a mi hijo lo mejor y sobre todo que no carezca de amor, y así lo hice, hoy día tengo dos hijos, la del cuento, es decir la mayor tiene 18 años, está embarazada me va a hacer abuelo prematuramente jajajajajaja y un hijo adolecente que es el consentido. La decisión para este caso fue muy buena, ahora que hacia para tener un trabajo estable? En Mérida las fuentes de trabajo no abundan, ni antes, ni ahora lo mas fácil para tener trabajo era meterse a policía, otra gran decisión de mi vida que me tomo tiempo darle vueltas y llevarla a cabo. Ser policía era sinónimo de ser bruto e ignorante esa es una gran verdad que no se puede ocultar, y de paso el uniforme de entonces era de pronóstico, casi para llorar de lo feo. Era de color azul marino de una tela de material sintético que con el sol quemaba, con una línea amarilla en los costados de la pierna, y hombros de la camisa, con botas negras militares mal llamadas trompa de cochino, que eran duras como la vida misma. Así entre yo a la policía, más por necesidad de un trabajo fijo, que por vocación, de manera tal de esta manera trascurre todo este tiempo entre humillaciones e injusticias, hasta que dije ya no me la calo más, ya mis hijos están grandes y ahora si voy  estudiar, y si lo hice y me gradué de abogado en la ilustre Universidad de los Andes,  y me jure que mas nunca ningún policía me volvería a humillar, por suerte se cambia la estructura funcional y jurídica de la policía, y comienza a transformación de esta nueva policía, que a mi manera de ver está en pañales, aun prevalece el casete mental que somos una especie de militares, cosa que no es cierta somos civiles porque sencillamente nos regimos por leyes civiles, eso me decepciona de la policía, hay mucho rencor por los abusos cometidos durante tanto tiempo en contra del personal, hasta que esto no cambie, como lo dice la constitución, ley orgánica, sus estatutos y resoluciones esto no mejorara y lo hará muy lentamente y para ello falta tiempo y mucha educación. Por ello a estas alturas no se si la decisión tomada de ser policía del estado fue la más acertada.


Realizado por Carlos E. Contreras S.
C.I. V- 9.478.987
Diplomado en gerencia Policial.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario